Una de las complicaciones más frecuentes cuando una pareja logra el embarazo es el aborto por repetición, produciéndose en el 15% de los casos.  Se puede hablar de abortos de repetición cuando se producen 2 o 3 abortos consecutivos y, el hecho de que esto suceda afectará negativamente en el que caso de que se logre de nuevo.
Esta patología resulta muy frustrante en la pareja y es el mayor temor cuando logran el embarazo.
Ginefiv incorpora una nueva técnica innovadora que consiste en incluir en el cultivo un componente de estimulación, la molécula de estimulación de colonias Gránulo-Monocíticas, GM-CSF que permite que el embrión lleve a cabo cambios morfológicos similares a los que llevaría en un proceso natural. “De esta manera, se consigue asemejar el desarrollo in vitro del embrión con el desarrollo in vivo”, explica el Dr. Vicente Badajoz, coordinador del laboratorio de la Clínica Ginefiv.
Esta técnica está especialmente indicada para pacientes que han sufrido abortos de repetición o bien varios ciclos de fecundación in vitro fallidos.
Además EmbryoGen es compatible con sistemas novedosos como Embryoscope que mejoran la selección embrionaria para lograr mayor tasa de embarazos tratamientos de reproducción asistida.
Mediante el uso de Embryoscope, una revolucionaria incubadora, se va a poder observar la evolución del embrión con una imagen precisa y mucha información en cada momento haciendo posible detectar anomalías morfológicas  que serían más difícil detectar sin esta técnica. De esta forma, se mejora la tasa de éxito para fecundaciones in vitro permitiendo las selección de embriones de mayor calidad y que han llevado a cabo unos determinados cambios morfológicos y tiempos de división.
Los tratamientos de reproducción asistida no garantizan éxito en el 100% de los casos pero con técnicas y sistemas como los descritos anteriormente se puede aumentar considerablemente las posibilidades evitando, en muchos casos, posibles complicaciones que puedan surgir en el proceso natural que serían difícil detectar sin avanzados medios.

Ana Mato y la infertilidad

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Pocos días lleva la ministra Ana Mato y ya empieza  a tomar las primeras decisiones controvertidas o, por lo menos, que no pasan inadvertidas.  Recientemente ha declarado públicamente que la infertilidad no es una patología y ha reconocido que el Estado no está en condiciones de afrontar el gasto que supone el tratamiento. Sin duda, la ministra ha abierto el debato de si la infertilidad es una patología y por lo tanto debería considerarse una prestación sanitaria pero ha sido bastante tajante en este tema, dando el no por respuesta a ambas preguntas.
Desde que conoció la noticia, ya existen diversas iniciativas contra la decisión de la ministra. Desde la Asociación Española de Ovarios Poliquísticos han lanzado una nota en la que recogen el total desacuerdo con las medidas tomadas recientemente con respecto a este tema. Argumentan que son muchos los afectados, tantos hombres como mujeres, que tienen enfermedades que les impiden tener hijos y reclaman más atención por parte de las autoridades públicas para este colectivo, según ellos, incomprendido por la sociedad y que muchas veces se ven obligados a afrontar el coste de este duro proceso para evitar la lista de espera pública.
El ritmo de crecimiento de la infertilidad, 16000 casos al año, refleja la necesidad  las administraciones públicas tomen partida en este asunto para facilitar el acceso de las mujeres o parejas que no pueden tener hijos de manera natural a los tratamientos de fertilidad. Habría que plantear si las administraciones públicas son corresponsables de la infertilidad puesto que algunas de sus decisiones de orden socioeconómico están ligadas con factores de incremento de la infertilidad hoy en día.
España es uno de los países con la tasa de natalidad más baja de toda Europa y  es necesario que las autoridades reaccionen trabajen en este sentido y recortes como éstos no son precisamente los que ayudan a incrementar esa tasa.

Según informa Europa Press y la NISA, la Unidad de Reproduccion asistida del Hospital Rey Don Jaime, de Castellón, ha conseguido que salgan adelante una de cada dos fertilizaciones realizadas mediante Fecundación in Vitro. Abierto desde Mayo del 2006 se han llevado a cabo 359 tratamientos de FIV, con una tasa de embarazo del 53 por ciento en el caso de mujeres que usaron óvulos propios y que sube al 62 por ciento en casos en que se hayan producido tratamiento mediante una donación de óvulos.

Luís Grimalt, el responsable de la Unidad destaca

coloca al Hospital al nivel de los mejores centros de España al que la mayoría de los profesionales de la provincia remiten a sus pacientes.

El único centro de la provincia de Castellón hace que mujeres de la zona no se tengan que desplazar a unidades o clínicas de fertilidad de Madrid como Ginefiv, lo que ahorra en tiempo y costos a las parejas o a las madres solteras. Según Grimalt,

la demanda de tratamientos en este Hospital ha ido aumentando aproximadamente un 20 por ciento anual.

Al estar dentro de un centro hospitalario, la unidad cuenta con unas instalaciones muy completas, con las últimas tecnologías y con una serie de profesionales al cargo con la seguridad de tener cerca a todos los especialistas que se puedan requerir, según el centro.

En el Hospital Nisa Rey Don Jaime se realizan todas las técnicas necesarias para conseguir un embarazo: inseminaciones intrauterinas, fecundación in vitro con micro inyección (ICSI) y donación de óvulos.

 

La fecundación invitro es un proceso sencillo y que implica pocos riesgos. Hoy en día el porcentaje de éxito es muy elevado, gracias a los avances científicos. Por desgracia la FIV sigue siendo un proceso caro y largo, que en ocasiones puede causar problemas de estrés, ansiedad y depresión. Las inyecciones de hormonas pueden causar cambios de humor en la mujer, dolores abdominales intensos e hinchazón. En algunos casos durante este proceso la mujer puede tener brotes de depresión. El trastorno más grave que se puede presentar durante un tratamiento hormonal es el síndrome de hiperestimulación ovárica, que se traduce en una acumulación de líquido en el abdomen, dolor abdominal, mareos, náuseas y vómitos. Normalmente con un poco de reposo el síndrome de hiperestimulación ovárica remite solo, en casos graves es necesario drenar ese líquido.

Durante la extracción de los óvulos pueden producirse daños en los tejidos anexos a la zona de la extracción, la aplicación de anestesia local tiene los mismo riesgos que en cualquier otra operación. Es más común que, buscando un mayor porcentaje de éxito en el embarazo se implanten varios embriones, de los cuales se desarrollen más de uno, produciéndose un embarazo múltiple.

El proceso es muy costoso, por lo que toda mujer que desee someterse a este tratamiento debe contar con un fondo económico elevado. Antes de la fecundación in vitro es necesario realizar múltiples pruebas y análisis, que suponen una inversión de tiempo y dinero. La mujer debe tener tiempo libre para acudir a la clínica de fertilidad siempre que sea necesario. La congelación de los embriones restantes también es cara, aunque se puede proceder a su descongelación en cualquier momento.

Se puede dar el caso de que a la primera FIV no se consiga un embarazo, en ese caso habría que repetir el proceso de implantación de embriones (en caso de que se hubieran congelado) o repetir todo el proceso de extracción y fecundación de óvulos, con los consiguientes gastos adicionales. Por todos estos motivos se recomienda que una mujer que se va a someter a una FIV tenga apoyo psicológico y respaldo médico y económico.

La fecundación invitro se recomienda en casos de infertilidad, esterilidad (usando ovodonación), cuando el esperma del hombre tiene algún defecto y no se consigue el embarazo por medios normales ni inseminación artificial, casos de endometriosis, mujeres a las que se les ha extirpado los ovarios, con problemas u anomalías en las trompas de Falopio… No es un proceso complicado y tiene un alto porcentaje de éxito.

Paso 1: Estimulación hormonal

Se le suministran a la mujer medicamentos para aumentar su fertilidad, de esta forma se puede aumentar su producción de óvulos (superovulación). Para verificar que el tratamiento funciona se realizan exámenes hormonales y ecografías. En el caso de que se vayan a implantar óvulos propios se realizaría a la mujer que pretende ser fecundada, si se tratara de una donación este paso se aplicaría a la mujer que va a donar sus óvulos.

Paso 2: Extracción del óvulo:

Los óvulos se extraen mediante punción, para realizar esta operación sólo es necesaria anestesia local. No suelen presentarse efectos secundarios, muy raramente la mujer presenta calambres después de la extracción, no hace falta tratamiento y remiten en pocos días.

Paso 3: Inseminación

Se escogen los óvulos de mayor calidad para que puedan ser fertilizados, y se juntan con los espermatozoides. LA fecundación puede tardar horas. Cuando de esta forma no se consigue la fecundación es necesario inyectar el espermatozoide directamente en el óvulo (inyección intracitoplasmática) u otra técnica de inseminacion artificial.

Paso 4: Desarrollo del embrión e implantación

Los óvulos fecundados no se implantan hasta pasados unos días, cuando ya se ha desarrollado el embrión. Se implantan varios embriones directamente en el útero utilizando un catéter. Los embriones que no se utilizan son criogenizados. En caso de que no se produzca un embarazo con el primer intento se volverán a implantar los embriones congelados en el útero.

Mitos y leyendas sobre el aumento de infertilidad

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Es cada día más común escuchar historias sobre personas que tratan de tener hijos y, por la razón que sea, son incapaces de llevarlo a cabo. ¿Ha aumentado realmente el nivel de infertilidad general en nuestra sociedad? ¿Es fruto de nuestra vida acelerada, la contaminación o la alimentación poco saludable? En parte es muy posible que sí, como indican algunos estudios.

Podemos encontrar muchas más razones plausibles sobre el descenso estadístico de la fertilidad tanto en hombres como en mujeres. Para empezar, antes era completamente normal decidir intentar tener hijos con poco más (o incluso menos) de 20 años, una edad muy propicia para el embarazo y en la que el nivel de fertilidad femenino se encuentra en su punto más elevado.

Actualmente, tanto hombres como mujeres esperan por lo general hasta llegar más allá de los 30 años, punto en el cual el nivel de fertilidad ha descendido. También debe tenerse en cuenta que, aunque el descenso de fertilidad en la mujer ha sido acusado (de ahí el auge de las ofertas para donación de óvulos y clínicas de fertilidad), este problema ha sido mucho más acusado en el sector masculino. Posibles explicaciones a este fenómeno pueden venir, además de la contaminación ambiental, de la dieta, el estrés y, en general, la vida menos sana que suele llevar la gente hoy en día y que el pasado era mucho menos común.

Otro factor a tener en cuenta son las ETS: enfermedades de transmisión sexual. Este tipo de enfermedades tuvieron su gran explosión a partir de los años 80, y muchas de ellas pueden producir daños que lleven a los descendientes no solo a padecerlas o transmitirlas, sino también a sufrir un descenso importante en su capacidad fértil.

Gracias a los progresos en inseminación artificial, inseminación asistida o tratamientos de fertilidad, unido a la creciente demanda y oferta de donación de óvulos, estos problemas ya no deben suponer una barrera para poder formar la tan ansiada familia.

La maca andina (Lepidium meyenii) se ha revelado en los últimos años como una sustancia que mejora la fertilidad notablemente. Tradicionalmente, en la zona del los Andes (Perú) se utilizaba ya en casos de impotencia e infertilidad. Se le atribuían también otras capacidades místicas como la de ayudar a concebir varones fuertes y gemelos.

La maca es un tubérculo que crece en los Andes en Perú, de ahí su nombre. En las últimas décadas se han realizado experimentos en animales para demostrar la eficacia de este remedio natural. Los resultaros mostraron que en los tratamientos con Maca el número de espermatozoides y la movilidad de los mismos había aumentado, en el caso de las hembras aumentaba el número de ovocitos. La conclusión fue que en ambos sexos la maca andina aumentaba la fertilidad.

Hoy en día parejas de todo el mundo consumen Maca para mejorar su sexualidad y fertilidad, notando mejoría en los casos de infertilidad causada por problemas funcionales.

Además de mejorar la fertilidad, la maca es un tubérculo muy nutritivo, contiene Calcio, Zinc, Hierro, Vitaminas C, E y complejo B, Potasio y Fósforo. Supone también un gran aporte energético (se recomienda en casos de fatiga). Contiene L-Arginina, un aminoácido de efecto vasodilatador que ayuda a mejorar el riego sanguíneo.

Al ser un producto natural su eficacia no está demostrada 100% por lo que es recomendable hacer un examen del semen (o seminograma) antes y después de tomar maca para ver si hay una mejora. Aunque no se han dado casos de efectos adversos con un tratamiento prolongado a base de maca, es recomendable consultar con su médico en casos de consumir maca en periodos largos de tiempo.

La maca se vende en forma de comprimidos, cápsulas o polvo, tanto en Farmacias como en herboristerías. En los casos en los que se esté consumiendo maca y haya intención de realizar un tratamiento de fertilidad es necesario informar al médico.

Dieta y fertilidad

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Es de sobra conocido que una dieta sana y equilibrada ayuda tener buena salud. Igual que algunos alimentos son más saludables que otros, si lo que queremos es potenciar la fertilidad debemos centrarnos en consumir ciertos alimentos y dejar de lado hábitos perjudiciales.

Es importante disminuir el consumo de alcohol, eso no significa eliminarlo por completo de la dieta, una copa de vino o una cerveza no son perjudiciales. De todas formas, si estás buscando quedarte embarazada, sería recomendable evitar las bebidas alcohólicas por si hubiera la posibilidad de que estés en estado.

El tabaco es otro componente que influye negativamente en la fertilidad, trata de dejar de fumar y evita los lugares con humos, sobre todo si tienes indicios de estar embarazada, pues los humos nocivos pueden perjudicar la salud del feto y de la madre.

Aumenta la ingesta de frutas y verduras, muy ricas en vitaminas y minerales, que además te ayudarán a mejorar tu salud y te darán energía. También es importante consumir ácidos grasos Omega 3, beneficiosos para eliminar el colesterol (malo), el Omega 3 se encuentra sobretodo en el pescado, aunque también se encuentra en el aceite de algunos vegetales (lino).

En muchos casos las mujeres en general y las embarazadas en particular, sufren anemia, por lo que necesitan un aporte extra de hierro, es necesario tomar carnes rojas o hígado para aumentar las reservas de hierro. Si notas que en tu dieta hay alguna carencia de los alimentos mencionados antes, es recomendable que tomes un complejo multivitamínico, que no sólo ayudarán a aumentar tu fertilidad, además te mantendrán sana, tendrás más vitalidad y optimismo. Recuerda que debes comer con calma y hacer varias comidas a lo largo del día. Comer con prisas crea ansiedad, que a su vez disminuye las posibilidades de conseguir un embarazo.

Durante las primeras fases de la formación del óvulo (conocida como ovogénesis), existe riesgo de la formación de irregularidades cromosómicas, generalmente derivadas de algún tipo de influencia durante la división meiotica. A este fenómeno se le conoce como mutación cromosómica, y es el causante de numerosos problemas congénitos.

Dependiendo del tipo de problema cromosómico y de la naturaleza del error de codificación genética, podemos dividir la mutación en dos tipos básicos: las mutaciones cromosómicas numéricas, y las anomalías estructurales.

El primer grupo, como puede intuirse por su nombre, tiene que ver con el número de cromosomas que se encuentran en el interior del óvulo. Tanto los óvulos como los espermatozoides cuentan únicamente con la mitad de la carga genética del individuo, es decir, que en el caso del ser humano, que cuenta con 46 cromosomas diferentes, cada uno de sus gametos tiene únicamente 23.

Cuando al producirse la fecundación y por tanto la unión de los 23 cromosomas masculinos con los 23 cromosomas femeninos, estos se emparejan unos con otros formando así la cantidad total de 46 cromosomas. El problema viene cuando, en determinadas situaciones, uno de los gametos cuenta con un número diferente de 23 cromosomas, ya sea uno más o menos. Esto implica que, al realizarse la unión de cromosomas durante la fecundación, se producen cruces incorrectos donde un cromosoma se enlaza con otros dos a la vez.

Esto puede llevar consigo diferentes tipos de problemas de salud o malformaciones, o incluso la muerte del feto antes de su nacimiento. Por suerte, en las últimas dos décadas y especialmente gracias a los trabajos de investigación sobre el genoma humano, se han descubierto técnicas y medios para prevenir este tipo de fenómenos antes de ser irreversibles, incluso sin haberse usado técnicas de fecundación asistida o in vitro, donde la identificación precoz del fenómeno está prácticamente garantizada.

Mas informacion sobre el FIV

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Fecundación in vitro. Este es un término al que rápidamente huye nuestra mente cuando pensamos en la donación de óvulos, especialmente porque es uno de los fines para los que estarán destinados.

Como su propio nombre indica, la fecundación in vitro consiste en la acción de fecundar, de manera artificial y externa al cuerpo humano, un óvulo (que viene de la parte femenina de la especie) con espermatozoides (que provienen del macho). Desde sus primeros días, esta acción se llevaba a cabo en pequeños tubos de vidrio, de ahí su nombre: in vitro, en cristal.

Tradicionalmente, esta técnica se ha llevado a cabo para asistir a personas con problemas de fertilidad, especialmente en la mujer, que no podían concebir de manera natural. Para ello, se toma un óvulo de la mujer y un espermatozoide del hombre, estando ambas células reproductoras perfectamente sanas y con su carga genética intacta, y se introducen en un ambiente controlado.

La fecundación no se produce de manera natural, si no que se debe optar por inyectar el espermatozoide de manera directa al interior del óvulo, mediante una técnica conocida como inyección intracitoplasmática, un proceso muy delicado en el cual se debe perforar la membrana que hace de pared del óvulo sin romperlo.

Cuando se comprueba que la fecundación del óvulo ha sido exitosa, y tras esperar del orden de cuatro días para que éste pueda madurar mínimamente, pasa a ser introducido en el útero materno para la implantación.

Dado que este procedimiento puede tener cierta tasa de fallo (índice que se está reduciendo de manera drástica en los últimos años), por lo general no suele implantarse un único óvulo, si no que suele intentarse la implantación de entre dos y cuatro óvulos fecundados, con el objetivo principal de aumentar las posibilidades de éxito.

No nos vamos a engañar: es un procedimiento caro y complejo, pero con un riesgo para la salud muy bajo, y que permite a parejas con problemas de fertilidad albergar la esperanza de crear una familia.

Fecundación in vitro, una web en la que hablamos de la importancia de la fecundación in vitro, que es, por que se necesita,…